Picotazo político

  • Por Miguel Ángel López Farías

 

Clase Turista

De esto hablamos: en el estado de Chiapas se han registrado, según datos del observatorio feminista contra la violencia de las mujeres en Chiapas, 18 muertes violentas de mujeres, entre ellas una adolescente de 15 años, de los cuales únicamente 6 fueron calificados por los impartidores de justicia como feminicidio.


27 casos de violencia contra las mujeres de los cuáles: 12 casos son de violencia física, 12 casos de violencia sexual -10 de ellos contra niñas y adolescentes- y 3 casos de violencia patrimonial.


A estas cifras se suma el dato de 14 mujeres adultas desaparecidas, 19 niñas y adolescentes (entre 3 y 17 años de edad), de las cuales 15 han sido localizadas.


Este es el informe del semillero de pesadillas que por temas hasta culturales tiene  al estado de Chiapas en una crisis de seguridad para las mujeres, producto del desinterés de sus autoridades, pues para muchos de ellos, el que se agreda, viole, mate a una niña o mujer chiapaneca es parte de un paisaje costumbrista que no debería preocupar a nadie...el sistema patriarcal, el machismo, la indolencia tanto del gobierno estatal, donde un secretario de gobierno o un fiscal son capaces de voltear hacia otro lado, llevando a la entidad a una de sus etapas más negras del que se tenga memoria, y vaya que en el estado han circulado auténticos caciques o lo peor de la galería de gobernadores del país...me detendré en el último caso, de esos que no llegan a los medios nacionales, que no traen el "empaque" de las noticias espectaculares.

Se llamaba patricia, doce años, del Bachajon, Chiapas, sus padres Miguel y María, de origen indígena, habrían reportado su desaparición desde el 17 de este mes, ante el reporte, los agentes ministeriales hicieron lo que saben: nada, la investigación nunca apareció, y ayer, el cuerpecito de Paty apareció sin ropa, violada, asesinada de manera brutal. 12 años y ya, en el peor de los trances, supo de la bestialidad humana y los mil rostros del diablo... ¿y a quien le duele? Solo a los suyos, a sus humildes padres...el nombre de Paty no marcho el pasado viernes, no alcanzo a saberse que allá, en el remoto Chiapas, en el olvidado Chiapas, en el secuestrado Chiapas, se escondía esta historia, la cual no se cansa de ser replicada todos los días en sus múltiples variantes de agresiones en contra de niñas y adolescentes... ¿y las autoridades? El vacío es evidente, y el arrepentimiento más, pues como ecos de una elección combinada con rencor se llevó al poder estatal a un grupo de improvisados que están convirtiendo a el estado chiapaneco en un mazacote de conflictos, pero allá ellos sus banales grillas, el problema radica en que no existe por ningún lado la voluntad de aplicar una medicina distinta...Chiapas no es la Ciudad de México, en la balanza los pesos son distintos, con medidas informativas opuestas, aquí, en la capital se tienen registros de violaciones a mujeres , tan solo en el primer semestre y en la alcaldía de Cuauhtémoc de 29 casos, espinas como el delito de trata han posicionado a la ciudad como el primer lugar nacional...

Pero este enorme reflector del centro del país no tiene por qué provocar que se desvié la mirada de lo que ocurre hacia el sur, en donde los vacíos de autoridad, la ausencia de un aparato real de justicia, la llegada de personajes funestos a zonas claves del poder han llevado a una entidad , que de por sí ha estado olvidada hasta por dios, al afianzarse como el infierno para sus mujeres, principalmente niñas y jóvenes...la tragedia es redonda, pues nada indica que esta línea histórica de abusos variara, ni los que llegaron al gobierno, ni los que estarían llegando, pues son el rostro más acabado de la mediocridad y falta de conciencia política y social, es una nata de servidores públicos que ven del hombro hacia abajo a los demás, y más si se trata de indígenas, peor si son mujeres, más grave si son niñas o jovencitas...de eso hablamos: de una pequeña patricia, de 12 años, que fue violada, asesinada y que irá a parar con todas y sus fracturas a un archivo de algún ministerio publico sucio y corrupto. Fin de esa historia.