La pobreza en el medio rural propicia que crimen organizado someta a campesinos

  • Pobreza y desempleo, problemas que generan un riesgo social

 

Clase Turista

            (CODICS).- La crisis económica iniciada en 2019, acentuada en lo que va del año junto con la pandemia COVID-19, dejará en México antes de que cierre 2020 más de 20 millones de pobres de los cuales el 60 por ciento se ubicarán en extrema pobreza y viven en el medio rural ubicándolos en estado de vulnerabilidad para engrosar las filas del crimen organizado quien, además fija ya precios a la producción de alimentos en varias entidades productoras, aseguraron dirigentes campesinos integrantes de  El Movimiento el Campo es de Todos.

En Conferencia de Prensa Virtual, Luis Gómez Garay, de UGOCP Mariana González Torres, del CAP, Álvaro Loza, de AFERAMICH y Gregorio Viramontes, de UNIMOSS, coincidieron en denunciar que ante el “hueco de poder”, el desmantelamiento del campo y la falta de una estrategia nacional vinculada al impulso de la producción agropecuaria, ahora el crimen organizado no solo produce amapola, sino también limón, aguacate y otros alimentos presionando los precios al alza para el consumidor final.

Por lo antes citado, los dirigentes anunciaron el cierre de toda intención de diálogo con el Presidente Andrés Manuel López Obrador, informaron que las alianzas estratégicas se darán con los gobernadores que sí responden a las necesidades del campo y presentaron su agenda de cabildeo con el Poder Legislativo para tratar de reencausar el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 en el apartado que corresponde al Programa Especial Concurrente.

Señalaron que con 20 millones de pobres de los cuales 10 millones se ubicarán en pobreza extrema más una deuda pública superior al 11 por ciento para los próximos meses, el desempleo y falta de ingreso serán un riesgo social para México pues no alcanzará ningún presupuesto para dar dádivas a los viejos y nuevos pobres.

Además, se debe considerar, señalaron, que la pobreza si bien no genera delincuencia por sí misma, cuando hay abandono y hambre existe mayor proclividad a caer en manos de la delincuencia organizada.

Indicaron que “el hambre es el extremo. De ahí que veamos la defensa del Chapo Guzmán en las zonas rurales del país y el crecimiento acelerado del huachicoleo toda vez que la delincuencia organizada aprovecha esas necesidades en las comunidades que necesitan subsistir ante la falta de una estrategia nacional vinculada al campo pues el crimen es depredador que marca rutas, territorio y poder”.

El Movimiento Campesino #ElCampoEsDeTodos, externó que sus integrantes “diferimos plenamente de la política Publica que se expresa en el Paquete Económico 2021 presentado por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público”, señaló que hoy en día, se pretende hacer pasar como política de fomento productivo al campo, la distribución masiva de subsidios al consumo y, dejó en claro, que las acciones del gobierno federal han sido en sentido inverso a cualquier estrategia de desarrollo productivo del campo, base del combate a la pobreza rural.

En concreto, hoy en día prácticamente no existe política pública de fomento al campo, afirmaron en conferencia virtual los dirigentes Luis Gómez Garay, Mariana González Torres, Gregorio Viramontes, Álvaro Loza.

Ante tal panorama, los integrantes del #ElCampoEsDeTodos y el Congreso Agrario Permanente, convocamos a las organizaciones rurales, a las organizaciones campesinas y de productores a discutir propuestas de Unidad de Acciones de la Sociedad Rural frente a una estrategia de política pública que profundizara la crisis estructural del campo mexicano.

Los dirigentes agrupados en ambos organismos hablaron sobre el estancamiento del campo mexicano y la propuesta del PEC 2021 y recordaron que decenas de organizaciones campesinas firmaron en Zacatecas (en 2018 en la campaña presidencial con el candidato Andrés Manuel López Obrador) una alianza, con decenas de propuestas que fuese el marco de la conformación de una política pública que permitiera al relanzar el campo y hacer digna la vida de las comunidades rurales.

Sin embargo, las propuestas hechas fueron meramente ignoradas y sus proponentes descalificados inmediatamente después de la calificación de la elección.

Más aún, las acciones del gobierno federal han sido en sentido inverso a cualquier estrategia de desarrollo productivo del campo, base del combate a la pobreza rural.

No se reoriento el presupuesto para dar un impulso fundamental a la capacidad productiva de las comunidades y ejidos del país, tampoco para los pequeños productores privados.